domingo, 12 de diciembre de 2010

reflexiones de madrugada

Anoche, después de una salida frustrada por tormenta, llegué a casa y me senté en la cama. Eran las 3.30 de la madrugada, y me quedé pensando, tratando de darle explicaciones a las cosas... ¿qué pasó?
Cuando era chiquita ansiaba irme a vivir sola sólo porque iba a poder invitar a dormir a todas mis a amiguitas sin tener que pedir permiso.
Después de unos años, el miedo a TODO entró en mi vida (por así decirlo) y por lo único que quería vivir sola es que en realidad nunca iba a estarlo! O sea, (similar a lo anterior) creía que viviendo independientemente de mi familia, no habría necesidad de pasar ni una noche sin compañía en mi cama...
Pero hoy, me doy cuenta (mal que me pese) que todo eso (como varías cosas más) no corren por mi cuenta, y que, no porque yo tenga miedo, siempre va a tener que estar una persona dispuesta a cuidarme o el simple hecho de hacerme compañía en esa cama de mierda, que a pesar de ser de una plaza, se me hizo gigante esta madrugada...