jueves, 18 de noviembre de 2010

Un recuerdo de mierda.

Me arrancaste de las manos la inocencia que todavía me quedaba, te sentiste lo suficientemente superior a mi, como para disminuirme al punto de no saber como defenderme.
A veces creo que me arruinaste la vida para siempre, siento tanto miedo, y tanta vergüenza, hijo de puta… quisiera encontrarte hoy… quisiera creer que si eso pasa, voy a ser yo, capaz de mutilarte tu órgano tan preciado…
Que ser repugnante, con sus instintos bestiales, incapaces de sentir compasión.

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